lunes, marzo 23, 2009

sólo podemos vivir toda la vida
hoy te extraño
te extraño pero no tanto como para ir a buscarte
negación, negación
te pienso pero no como obsesión ni aun como deseo
en el recuerdo te miro como se mira el cáncer que no nos mató
que sólo nos dejó más jodidos
carentes de algo
pero sólo podemos vivir toda la vida
quisiera ser completamente libre pero no voy a serlo
no tener que hacer algo ni sufrir por no hacerlo
hoy mi especie extraña un pasado en común con las plantas
el hombre blanco sólo puede bailar sobre plantas muertas
ríe en el fondo del tiempo
sin dientes
el paraíso arrasado
Tierra, negación, negación:

… y sola poder vivir toda la vida
… y he vivido tantas cosas
… y estoy cansada de cosas como gente
… desde hace milenios

I don´t wanna grow up - Tom waits

Well when I'm lyin' in my bed at night
I don't wanna grow up
Nothin' ever seems to turn out right
I don't wanna grow up
How do you move in a world of fog
Always changing things
Makes me wish that I could be a dog
When I see the price that you pay
I don't wanna grow up
I don't ever wanna be that way
I don't wanna grow up

Seems like folks turn into things
That they'd never want
The only thing to live for
Is today
I'm gonna put a hole in my TV set
I don't wanna grow up
Open up the medicine chest
And I don't wanna grow up
I don't wanna have to shout it out
I don't wanna my hair to fall out
I don't wanna be filled with doubt
I don't wanna be a good boy scout
I don't wanna have to learn to count
I don't wanna have the biggest amount
I don't wanna grow up

Well when I see my parents fight
I don't wanna grow up
They all go out and drinking all night
And I don't wanna grow up
I'd rather stay here in my room
Nothin' out there but sad and gloom
I don't wanna live in a big old Tomb
On Grand Street

When I see the 5 o'clock news
I don't wanna grow up
Comb their hair and shine their shoes
I don't wanna grow up
Stay around in my old hometown
I don't wanna put no money down
I don't wanna get me a big old loan
Work them fingers to the bone
I don't wanna float a broom
Fall in love and get married then boom
How the hell did I get here so soon
I don't wanna grow up

I don´t wanna grow up

cuando era niño podía inventar personajes, historias de viajes,
batallas épicas
al crecer fui perdiendo esas compañías
he dejado a tantos amigos abandonados tras de mí
todos los que antes fueron mis mejores amigos hoy son completos desconocidos
que de topar en la calle no reconocería
ahora sólo puedo pensar en mí
extraño al niño que fui
el extraño niño que fui:
no quiero ser adulto, me niego a serlo

me cagan los adultos!

sólo puedo escribir sobre mis diminutas
pendejadas en forma de esto
barril sin fondo
barril sin forma
barril de pólvora
todos los que estamos vivos estamos sentados sobre un barril de pólvora
del mundo hicimos un polvorín
y en las discotecas de la playa
danza el hombre blanco
entre luces, drogas y flamas
y sexo y orquídeas y ninfas

¡Qué gran invento el snorkel!

1
Cuando hay luna llena, grande y redonda
como una claraboya:
un plato de plata golpeado por el sol
(el crepúsculo: una reverberación de gong)
las nubes se vuelven fabulosos globos
de acero inoxidable
zepelines de plomo
bóvedas de vaporosos tajmajales
flotando, nadando, surcando
como rayas marinas
con espíritus de papalote
el cielo de viento fresco

2
El cielo se vuelve océano
desde el fondo, mirando hacia arriba
la luna es el sol
la lejanía es profundamente azul
profunda mente azul
las nubes como icebergs vistos desde abajo
en el fondo de la noche

3
Escucho el zumbido de la carretera:
cascabeleo viperino en la lejanía
(tendida la carretera como una serpiente)
es como estar bajo el agua
y escuchar el motor de una lancha

4
Soy la botella verde que flota
con un mensaje de auxilio
sin rumbo por el oceáno
y el que la encuentra
la encuentra siempre un día después
de muerto el náufrago

miércoles, marzo 04, 2009

El gran poeta

Del gran poeta todos esperaban,
en su lecho de muerte,
frases grandiosas como adornado colofón de una vida brillante entre letras
o acaso tres palabras crípticas para los fanáticos y los estudiosos.
Pero tras un acceso de tos,
saliendo brevemente del letargo amorfo
de la morfina,
como quién sube a la superficie a tomar aire,
con un aliento de consomé podrido,
apenas alcanzó a preguntar:
“¿Qué día es hoy?”
y luego se murió.

Y en su epitafio a petición expresa de su mejor y único amigo
escribieron: “Aquí yace… quién demostró en vida que puede morir el corazón
y seguir vivo el cuerpo, y que es posible vivir de suertes poéticas
entre los imbéciles y los perplejos.”

¿Alguien ha oído hablar de la física cuántica?

Para empezar debo confesar que conforme pasan los años se me va olvidando el español, su orden, sus palabras, sus normas, por ejemplo ya no recuerdo dónde van algunos acentos y si de por sí las palabras con "g" o "j" me provocaron varias situaciones vergonzosas, ahora sencillamente las evito, siempre que se puede: coger o cojer, qué más da, una es para coger igual a tomar, agarrar y la otra para cojer, follar, fornicar, en fin, como buen vago que soy, divago: dos vagos. He pensado en los días de la facultad y como siempre, como todo tiempo pasado fue mejor, los he añorado, los he sufrido, una aplanadora de nostalgia pasando sobre mis escasas horas lúcidas. No queda nada de eso sino el recuerdo, no hay máquina del tiempo que me permita volver o, si la hay, es esta máquina descompuesta que llamamos memoria. Recuerdo ahora mismo a Julián del Casal, otro enfermo de saudade, pero ¿hay alguien allá afuera que siga leyendo poesía, que memorice versos sólo para recitarlos en la noche a oscuras como quien reza un padre nuestro? Yo no soy.

Pienso en otro episodio de mi vida o no sé si fue mi vida o fue la televisión, hay diferencia? Si uno es lo que cree y lo que uno cree es un constructo amorfo lleno de imágenes de televisión, qué es uno sino televisión. Un anciano constructor de cohetes al borde de la muerte por un cáncer terminal reflexiona acerca del universo mientras mira un encuentro de box en la televisión: no hay dos boxeadores, dice, somos nosotros los que vemos dos boxeadores, no hay un huracán, sólo nosotros que de la inmensa sopa cósmica de partículas chocando locamente entre sí sin orden ni concierto extraemos las formas como cuando miras el tirol del techo y encuentras didujos clarísimos de todo tipo, somos nosotros los que escogemos ver el huracán, todo es parte de todo, no hay parte sino todo, a nivel cuántico, un montón de partículas desenfrenadas y nada más. En fin, tal vez sólo recuerdo episodios que le resten importancia a mi vida, sólo memorizo las cosas que me permitan justificar mi tedio y mi inmensa hueva por todo lo que existe. Obviamente simplifico todo, mi ignorancia me autoriza a simplificar todo. Escribir es un acto de ignorancia, de ilusión, mentira, magia.

lunes, febrero 16, 2009

NO ES CIERTO!

Siempre en la calle sucede lo mismo, pensamientos en ebullición, burbujeantes en mi cerebro, un alka seltzer de ideas posibles en la escritura no en la calle, no en el mundo real de allá afuera tan irreal como el de adentro. Hay que correr, encontrar el lugar y el silencio adecuado para vaciarlo. Siempre sucede, llegar, encender la computadora, estrenar la hoja y regresa el pasmo, al silencio, al olvido de las maravillosas ideas que no me dejaban andar con seguridad por la banqueta. La película no comenzó y las cortinas cayeron. ¿Fue así o me dormí? ¿Dónde estuve todo este tiempo?
Cancún es como un laberinto. Las calles dan vuelta siempre en sinuosas herraduras que desembocan en avenidas igualmente enredadas unas con otras en un desorden abrumador. Quizá quienes planearon la ciudad pensaron en mantener algo del espíritu caótico de la selva que destruyeron para construir esto, esta mancha urbana que es como una dermatitis, una calva de escamas resecas en el cuero cabelludo del planeta, un eczema. La época de huracanes terminó hace meses. La esperanza de que un meteoro como Wilma borre esta aberración no se renovará sino hasta julio o agosto, mientras tanto hay que aguantar, hacer uno como que hace algo, no dejarse caer del todo.
Salgo de nuevo, camino las dos calles hasta la tienda y compro un litro de cerveza, una caguama. Esta vez me decido por la Corona ya que la Victoria no logro terminármela desde que le agregaron 20 o 30% más. Pienso en mi querido Pessoa, recuerdo su imagen como si hubiese sido mía, como si yo lo hubiera visto cruzar la calle, entrar al bar, beber un aguardiente barato, paliar así la soledad que el padecía y yo no, y yo sí. Hay poetas que te poseen como espíritus malignos, hay seres así.
No hay amabilidad en el tipo que recibe mis dos monedas de diez pesos. Pienso que está muerto. Es el dueño de la tienda y la tienda es horrible, hay un gran ventilador al fondo, unas computadoras viejas en renta, gente sentada que no habla entre sí, lo de siempre, pero habla con gente desconocida a miles de kilómetros. No hay amabilidad ni gratitud por mi compra, como decía, recibe las monedas, tampoco digo nada, tomo mi botella y vuelvo a casa. Pienso en escribir.
Cuando yo escriba mi novela no habrá sino campanas en mis oídos, no habrá sino estruendosos golpes sobre el teclado, explosiones y firmes muros de letras cayendo sobre una población aterrada, edificios de párrafos que la voz convertirá en escombros, nada de selvas, ni de aves ni principios ni finales ni estaciones ni tiempo, sólo un largo tren hacia la nada, al silencio.
Pienso que ni siquiera tengo la lucidez necesaria para volverme loco. Siempre que mi mente comienza a desintoxicarse corro en busca de alcohol, de cannabis, de valium, de antihistamínicos, de medicinas contra el dolor. Es parecido a encender la televisión pero un poco menos. Pretextos, hipócritas justificaciones, me gusta estar drogado, me gusta no ser quien soy.
EL teléfono ya no suena y está bien, los que corren emocionados a contestar una llamada como si fuera Dios en persona me parecen seres despreciables y estúpidos como adolescentes de quince años. Tampoco hablo con nadie, en el fondo de mi corazón no hay nadie, nada, ninguna voz que extrañe, en el fondo de mi corazón hay herrumbre y la basura dejada en un local comercial vacío. En el fondo de mi corazón no duermen ni los desamparados.
Me siento y escribo esto mientras recuerdo rostros. Es curioso como a veces la vida entera se reduce a un puñado de rostros deformados, los asientos de la memoria. Si muriera ahora no sé qué clase de película pasaría frente a mí simulando ser mi vida. ¿Será verdad eso? ¿Antes de morir ves toda tu vida como si al despeñarte al acantilado resultase interesante ver el camino que dejaste atrás?

Para evitar confundirse lo mejor es evitar la televisión

Estoy convencido que esa teoría ampliamente difundida que muestra a la Tierra como el escenario de una constante y encarnizada lucha por la supervivencia es una gran mentira. Cada día estoy más convencido de que la tierra es un lugar apacible donde pasar un buen rato. No somos sino un chispazo, un instante brevísimo en la historia del cosmos y al mismo tiempo somos parte de ese mismo cosmos eterno y pulsante que flota sobre la mano de un dios que es más que una mano y que escapa al precario entendimiento de la dimensión que habitamos. No hay conciencia ni ciencia ni arte ni doctrina ni religión que se acerque siquiera un poco a dios y sin embargo toda ciencia o conciencia o arte o doctrina o religión o palabra es parte de ese dios infinito. Yo no creo en dios, es decir, no creo en él como un gran ojo evaluando nuestras acciones y una gran oreja ávida de súplicas, no creo en un dios intervencionista, como diría Nick Cave, no creo en el dios idea, la idea de dios es por definición una idea idiota, no creo en el dios oveja ni en el dios barbacoa ávido de inmolarse por nuestros pecados.
“Barbacoa de dios que quitas el pecado del mundo ten piedad de mí”.
La teoría ampliamente difundida que muestra a la Tierra como el escenario de una constante y encarnizada lucha por la supervivencia ni siquiera es una teoría, es una idea capitalista esparcida por una corporación mediática que controla varios canales de televisión como el discovery channel o animal planet. Es en realidad una misma cosa con varios tentáculos, el Zeitgeist. Han creado aberraciones tales como el cazador de cocodrilos que seguro ahora reencarnó en cocodrilo y tendrá también un güey que lo esté chingando. Y han inventado también esta noción del planeta voraz, insaciable, predatorio. Lo único realmente predatorio en este mundo somos nosotros, unos monos rosados muy acelerados y hedonistas a más no poder.
Los únicos que pueden ver la grandeza de la raza humana son los integrantes de la misma raza humana, nos autocontemplamos, somos monos narcisistas; todos nuestros crímenes contra el universo los hemos justificado con la superioridad que nosotros mismos creamos y nos creimos. Soy el último hijo de una era pasada y he llegado tarde a todas partes.

Do you realize?

¿Te has dado cuenta que tienes el rostro más hermoso del mundo?
¿Te has dado cuenta de que cada una de las personas que conoces un día morirá?
¿Has notado que la felicidad puede hacerte llorar?
¿Has hecho conciencia de que flotamos en el espacio?

¿Te das cuenta que cada una de las personas que conoces un día morirá?

Y en lugar de darles todas tus despedidas
mejor hazles saber que te das cuenta que el tiempo va de prisa
que es difícil hacer que las cosas buenas perduren
que algo que cae, hacia arriba o hacia abajo, es sólo una ilusión provocada por el mundo que gira

Te das cuenta
¿Te das cuenta que tienes el rostro más hermoso del mundo?

Doppelgänger

mujer el mundo está amueblado por tus ojos
se hace más alto el cielo en tu presencia


Han visto a mi doble
desprendido del espejo
repetidamente por los caminos que caminaste,
en tu tierra natal,
mi doble desconocido espía la esquina
desde donde se ve la que siempre será tu casa,
habitada ahora por voces extrañas
y ancianas con gatos negros.

Han visto a mi doble desconocido
ser atropellado, realizar piruetas,
saltar desde el tercer piso en llamas,
conducir autos deportivos,
lo han oído silbar una melodía
y cantar a ratos: “todo lo cura el tiempo
menos las enfermedades incurables,
eres como el sida,
rimado con lujuria y partida”.

Mi doble te ha dicho en cartas:
“mujer, yo te asfalté por dentro,
te dejé lista para que un tren bala circulara por tus entrañas,
con mis puños raspe tus paredes,
con mis lágrimas regué tus lechos marinos,
tus lechos secos
con leche”.

Han visto a mi doble desconocido
a años luz del espejo madre
que lo parió a la vida,
el corazón de mi doble desconocido
es de talco,
lo he visto por el rabillo del ojo,
lo han visto por los caminos que caminaste,
lo han visto en los baños escribir con mierda
tu nombre,
lo han visto durmiendo en las banquetas,
afuera de la cantina del infierno
vomitado de pies a cabeza.

He pensado tantas veces en dejarlo suplantarme.

Han visto a mi doble desconocido
repetidamente
pero nadie me ha vuelto a ver a mí.

viernes, febrero 13, 2009

México, país de legalidad

Un guardia de seguridad juega con su macana muy cerca de mí. Me da un poco de gracia, nada en él parece amenazante, salvo la idea de que es un guardia que juega con su macana en un centro comercial que por las tardes se llena de adolescentes.
Lo estoy logrando, lentamente me voy convirtiendo en un fantasma de mí mismo (porque si uno se esfuerza puede también volverse el fantasma de alguien más, pero es más difícil). Poco a poco voy desapareciendo de las listas de contactos, del recuerdo de la gente que conocí, de las agendas. Tal vez lo que aquí vierto será un día la única pista para hallar mis restos mortales. No puedo quejarme, ha sido una buena vida, ha habido un poco de todo. Mi mujer es la única que permanece a mi lado incondicionalmente, por ahora. Los años se van acortando, no me aferro a nada, mis sueños están guardados en baúles de palabras ilegibles, inconexas, sin terminar. Nada me impulsa, sólo la inercia me arroja de la cama, a veces un poco de vergüenza, eso no he logrado vencerlo, cierta culpa de existir como una lombriz aferrada al intestino de otro animal más grande. Todo hubiese estado mejor si no fuera tan antisocial, si la gente no me inspirara tanto miedo y desconfianza. Bla, bla, bla, buuuh, buuuh, buuuh, snif snif.
En otras cosas, esta semana arrestaron a un amigo por atropellar a una viejita con una camioneta de su trabajo, en realidad no la atropelló, sólo le dio un rozón que la hizo girar sobre su eje y caer lastimándose un hombro, unas cuantas horas de hospital y el susto. Mi amigo pasó cuarenta y ocho horas incomunicado en los separos de Cancún en una celda pequeña donde había otros 20 tipos, unos eran criminales de verdad, otros estaban igual de espantados y desorientados que mi amigo. Cuarenta y ocho horas en manos de otros criminales con uniforme, aterrado y sometido a maltratos psicológicos y físicos, dormitando a ratos a lado de un retrete sobre el piso húmedo y fétido, cuarenta y ocho horas más otras que pasó con los de tránsito más otras de traslado y trámites. Cuando lo vi de nuevo tenía los ojos llorosos, el rostro desencajado y se veía más delgado de lo que de por sí es. No podía hablar. No sé si le levantaron cargos, sólo sé que el hospedaje sin comidas le salió como en setenta mil pesos, parte fue para la viejita, que tiene ochenta y seis años, ¡carajo! a esa edad ni siquiera tendría que salir de su casa, y otra parte fueron por el hospedaje y propinas. (Mientras escribo viene a mi mente lo que leí en el mostrador de un negocio de envoltura de regalos: un perdedor siempre se queja, no ofrece soluciones, es parte del problema). El punto de todo esto es lo que ya se sabe: el sistema judicial y político está hecho para que sean los más jodidos los que van a la cárcel, para que los policías puedan extorsionar a sus víctimas, es decir a todos, para que los gangsters del derecho saquen su buena parte también y para que los políticos hagan proselitismo, por ejemplo en la carretera, un anuncio espectacular pagado por el partido verde ecologista que dice: "porque nos interesa tu vida: pena de muerte para asesinos y secuestradores": Terror, terror y más terror.
Casualmente durante los días que mi amigo estuvo privado de su libertad arraigaron por complicidad con el crimen organizado al Vikingo, el jefe de la seguridad pública de Cancún. No es ninguna sorpresa. Si arrestan a todos los criminales quién nos va a proteger, quién hará los arrestos. No voy a proponer una solución. Ya he dicho aquí tantas veces que no amo mi patria, que me avergüenzo muchas veces del país, que me avergüenzo del género humano, que más valdría destruir el mundo entero y no hacer otro. Y aunque hay días que quiero ser positivo, cada mañana la voz de un muerto dentro de mí me da los buenos días: "Bienvenido, Bob, bienvenido al asqueroso mundo de los adultos".

lunes, enero 26, 2009

Homeless

Dejamos por fin el departamento de Cancún que nos rentaba la señora Farber. Estábamos hartos de ella y un poco también de los bichos que bajaban de los huecos de los focos y hacían fiestas pegados del tirol mientras dormíamos, estábamos hartos de las hormigas en el colchón, de la regadera que se encharcaba, de los gritos de la anciana madre de la anciana señora Farber y sobre todo estábamos hasta la madre de la renta desproporcionada que pagábamos cada mes. Lo dejamos, por fin y hoy estoy agotado. Uno no sabe toda la basura que acumula hasta que se tiene que cambiar de casa, casi nada de lo que tenemos sirve, casi nada es indispensable para el homo sapiens-nómada-recolector-cazador que por cierto ya no somos, quién sabe qué carajo somos (¿Pequeños simios habilidosos con mucho miedo a casi todo?). Hablando de eso, la mudanza me hizo preguntarme si nuestro abuelo pitecantropo pasaba visicitudes (¿se escribirá así?) similares a la hora de encontrar una buena cueva para vivir, comer, reproducirse, etc. Pero yo de prehistoria y de historia no sé casi nada. Ahora vivimos temporalmente de arrimados (literalmente) en un cuarto que nos prestó nuestro buen amigo Edgar, un gran amigo en medio de la selva, medio hippie, medio socialista, muy compartido y alivianado... liviano. La casa nueva que esperamos poder habitar dentro de unos días aún no la entregan. Mientras tanto somos homeless y nos cuidamos para no apestar al tercer día.

martes, diciembre 23, 2008

El amor es una palabra hueca

No importa mucho qué pienses tú o qué piense yo acerca de los puentes; tú estabas de un lado y yo del otro, caminamos sin vernos, yo miraba el piso, tú el río o el precipicio. No sé en qué punto nos encontramos, estoy casi seguro de que fue más cerca de mi lado, de mi extremo, porque tú debes caminar más rápido que yo, tampoco importa mucho. Te pedí un beso y eso me asombró primero a mí, porque yo no puedo a veces con esas solicitudes, los besos son como el poder, como la libertad, se arrebatan no se piden; tú en el fondo te reíste, muy en tu fondo, en ese calor que se mueve lento como buscando caminos o mejor inventando laberintos entre tus vísceras, luego te acercaste al barandal. Era un puente que era un camino que era una línea que rayaba el cielo muy alto y muy arriba, que recibía fuerte el aire, que el aire movía tu cabello, que sonreía en tu rostro, era un puente a la vez que un puerto y un lugar donde no había que dejar rastros. ¿Qué veías, qué pensabas en ese momento? Ya no lo recuerdas, está bien, han pasado meses y todo ha cambiado tanto en tan poco tiempo, como siempre. Un buen día, sin darme cuenta ya estás aquí, enfrente de mí, detrás de mí, abajo, arriba, estorbándome en las letras y en estas putas negras palabras. Ya te he dicho antes que las palabras no me alcanzan, no me gustan, cuando menos las que conozco; para hablar de lo que siento por ti la palabra amor me parece a la vez tan corta y tan vasta y tan ambigua y tan torpe; una palabra retardadita, pobre, que anda babeando todo con su estupidez; o acaso no es retardadita sino que está muerta y la andamos entre varios paseando como un títere grotesco que va dejando gusanos, larvas de mosca y hediondez por todos lados. Luego uno sin darse cuenta camina apestando todo con esa cantaleta de te amo, te amo, hacer el amor decir teamo, besar decir te-amo, oler decir te-amo, recibir cartas decir te-amo, teamote amo,te amo aquí, allá, allende. Y tengo por todo esto una labor encajada como espina invisible, una búsqueda... No, búsqueda no, más bien se trata de moldear una palabra hueca que juntos podamos rellenar con calma como si fuera una alcancía, una palabra hueca donde se vayan acomodando todos los instantes que disfrutamos y luego lamentamos que pasen vertiginosos y sin pausa; pedimos la hora y descubrimos asustados que las seis o las cuatro que estuvimos juntos duraron apenas treinta y tantos minutos.

lunes, diciembre 22, 2008

Yo no escribo poemas ni escribo cuentos, no escribo ensayos ni diarios ni epístolas ni guiones. Yo no escribo, yo sólo soy una insignificante reverberación del Big Bang, un guisante flotando en el infinito caldo cósmico.

miércoles, diciembre 17, 2008

Riviera ¿Maya?

Íbamos a bordo del auto, por la zona hotelera.
En un prado había una familia indígena,
sentados pacíficamente, sin molestar a nadie
descansando en un prado sobre la acera junto a la calle,
formando un círculo.
Se detuvo una patrulla que venía delante de nosotros,
detrás una camioneta, de la policía también,
bajaron en total unos cinco policías
recogieron a la familia
(como los nazis capturaban a los judíos),
se la llevaron como si realizaran un servicio municipal de limpieza,
como si se llevaran las astillas olvidadas por las máquinas
que desmontaron la selva que aquí hubo,
como si limpiaran la banqueta.
Seguí de largo, conduciendo,
mirando hacia atrás
sin mirar mi propio camino
sin hacer nada para evitar lo que veía
seguí de largo como todos,
pregunté a los que me acompañaban
¿quién les dijo
que la Riviera Maya era de los mayas?

Intoxicado en Lorenzillo's

fuimos a comer a un restaurante lujoso sobre la laguna
yo pedí una cola de langosta a la parrilla
venía con tallarín
y puré de espinacas espesado con almidón de maíz
no le di a probar a nadie
dos horas después
víctima de una sensación de muerte
vomitaba la cena entera
de rodillas ante el ídolo inodoro
el Water close,
pálido, tan pálido yo como él,
cubierto de sudor frío
sufriendo retortijones
diarrea, cosquilleo en las extremidades
si este es el fin
que así sea, pero pronto,
pensaba

El mundo está basado en un puñado de mentiras, ésta es la única verdad

La desgracia del dinero es que suele utilizarse sólo pensando en hacer más dinero

lunes, diciembre 08, 2008

Doppelgänger

Doppelgänger es el vocablo alemán para el doble fantasmagórico de una persona viva. La palabra proviene de doppel, que significa "doble", y gänger, traducida como "andante". Su forma más antigua, acuñada por el novelista Jean Paul en 1796, es Doppeltgänger, 'el que camina al lado' (Molina Foix: 10-11). El término se utiliza para designar a cualquier doble de una persona, comunmente en referencia al "gemelo malvado" o al fenómeno de la bilocación.

También se utiliza la palabra para describir el fenómeno por el cual una persona puede ver su propia imagen por el rabillo del ojo.