viernes, noviembre 06, 2009
Cuando me da el váguido
En las dos últimas semanas me he sentido enfermo. De repente, a cualquier hora comienzo a sentir dificultad para respirar, como si mis pulmones no pudieran llenarse completamente de aire. La semana pasada en la noche me puse peor, se me entumecieron los labios y me hormigueaban las extremidades, la sensación de ahogamiento aumentó, me sentía mareado y pensé sinceramente que moriría en Puertro Morelos en los brazos de la mujer que amo, tuve miedo. Durante mucho tiempo había pensado que lo mejor que podría yo hacer era morir, en verdad creía que no sería capaz de desarrollarme exitosamente en ninguna actividad económicamente productiva o no productiva. Soy muy proclive a la dispersión, las cosas me aburren muy pronto, me cuesta trabajo lidiar con las personas y tengo muy pocos amigos, qué podría esperar. No creía que valiera la pena matarse trabajando para entrar en la cadena alimenticia y sin siquiera llegar a ser famoso o rico o cuando menos respetado, al diablo, pensaba, pinche vida está mal hecha. A fuerza de vivir uno se acostumbra, va encontrando pequeños gustos, a medida que el cuerpo se deteriora más se aferra a la vida. Jadeante, a las tres de la mañana, en la noche completamente silenciosa de mi colonia, pensé que no quería morir aún, que no quería morir ahí, en ese pueblo olvidado, que no quería dejar sola a mi mujer, que aún quería hacer algunas cosas, qué cosas, no lo sé, ni sé si lograré hacerlas, pero en ese momento sentía ganas de reconciliarme con todos y con todo. Recordé a mi abuelo que renegó de la iglesia toda la vida y el día de su muerte, agonizante, pidió que le llevaran a un cura. El malestar sigue, a veces mejora con un aerosol como el que usan los asmáticos y que me recetó un médico que no supo lo que me pasaba. Y esto es todo, no hay conclusión.
miércoles, septiembre 30, 2009
Comida y grafitti
¡Tortazo!
Ayer fue el cumpleaños de un buen amigo y decidí regalarle una tarta de frutas. Hice una base de galleta quebradiza con mantequilla, la horneé cuidando celosamente la temperatura y, una vez enfriada, le extendí una fina capa de chocolate, luego la rellené con una crema pastelera aligerada con crema batida y aromatizada con vaina de vainilla natural y arriba acomodé kiwis prolijamente rebanados, pitahaya idem, zarzamoras y uvas globo. Aunque suene fácil y se pueda describir así de breve, pasé prácticamente todo el día construyendo la tarta perfecta. En la noche causó una grata impresión entre todos los invitados a la celebración, todos la alabaron, alabaron la combinación perfecta y armoniosa de las frutas, alabaron la cremosidad del relleno, el punto exacto de la galleta, recibí felicitaciones, pidieron mi número para futuros pedidos, preguntaron minucias acerca de la elaboración, se propusieron como accionistas de una hipotética pastelería, en fin, un éxito total, una tarta bomba. Me sentí feliz por un instante, orgulloso de mi creación. Luego de unos diez minutos, todo había desaparecido. Uno de los comensales dijo algo que no había pensado yo antes de ese modo pero es relativamente cierto: "los chefs son como los grafiteros, hacen una gran obra y cuando se dan cuenta ya no está: arte efímero". Claro que un buen platillo debe ser también susceptible de producirse en serie pero ese es tema para otro post.
Ayer fue el cumpleaños de un buen amigo y decidí regalarle una tarta de frutas. Hice una base de galleta quebradiza con mantequilla, la horneé cuidando celosamente la temperatura y, una vez enfriada, le extendí una fina capa de chocolate, luego la rellené con una crema pastelera aligerada con crema batida y aromatizada con vaina de vainilla natural y arriba acomodé kiwis prolijamente rebanados, pitahaya idem, zarzamoras y uvas globo. Aunque suene fácil y se pueda describir así de breve, pasé prácticamente todo el día construyendo la tarta perfecta. En la noche causó una grata impresión entre todos los invitados a la celebración, todos la alabaron, alabaron la combinación perfecta y armoniosa de las frutas, alabaron la cremosidad del relleno, el punto exacto de la galleta, recibí felicitaciones, pidieron mi número para futuros pedidos, preguntaron minucias acerca de la elaboración, se propusieron como accionistas de una hipotética pastelería, en fin, un éxito total, una tarta bomba. Me sentí feliz por un instante, orgulloso de mi creación. Luego de unos diez minutos, todo había desaparecido. Uno de los comensales dijo algo que no había pensado yo antes de ese modo pero es relativamente cierto: "los chefs son como los grafiteros, hacen una gran obra y cuando se dan cuenta ya no está: arte efímero". Claro que un buen platillo debe ser también susceptible de producirse en serie pero ese es tema para otro post.
viernes, septiembre 25, 2009
With a bible and a gun
I went out walking with a bible and a gun
The word of God lay heavy on my heart
I was sure, I was the one
Johnny Cash, "The Wanderer"
El asesino del metro Balderas refirió que fue al D.F. explicitamente a difundir su mensaje, sus ideas. Afirmó también ser un asiduo lector de la Biblia. Fue a difundir sus ideas para que la humanidad estuviera prevenida. El asesino venía de una ranchería y al parecer dice haber cursado la carrera de veterinaria, es decir que probablemente piso aulas universitarias aunque algo me dice que no se tituló. Traía cinco mil pesos y pensaba regresar a su pueblo cuando se le terminaran, lástima que no se le terminaron antes, cuando cinco mil pesos no deben durar, duran, pinche ley de Murphy.
Tengo una amiga que lloró al ver el video de la balacera. A mí también me puso mal, me pone mal tanta violencia, como si fuera el nacimiento de algo terrible, como si todos lo sintiéramos pero prefiriéramos voltear la cabeza a otro lado. Dan muchas ganas de tomar una pistola e hincarse a leer la Biblia.
The word of God lay heavy on my heart
I was sure, I was the one
Johnny Cash, "The Wanderer"
El asesino del metro Balderas refirió que fue al D.F. explicitamente a difundir su mensaje, sus ideas. Afirmó también ser un asiduo lector de la Biblia. Fue a difundir sus ideas para que la humanidad estuviera prevenida. El asesino venía de una ranchería y al parecer dice haber cursado la carrera de veterinaria, es decir que probablemente piso aulas universitarias aunque algo me dice que no se tituló. Traía cinco mil pesos y pensaba regresar a su pueblo cuando se le terminaran, lástima que no se le terminaron antes, cuando cinco mil pesos no deben durar, duran, pinche ley de Murphy.
Tengo una amiga que lloró al ver el video de la balacera. A mí también me puso mal, me pone mal tanta violencia, como si fuera el nacimiento de algo terrible, como si todos lo sintiéramos pero prefiriéramos voltear la cabeza a otro lado. Dan muchas ganas de tomar una pistola e hincarse a leer la Biblia.
Una rata amaestrada, regularmente amaestrada, un laberinto siempre cambiando de organización, paredes altas, siempre más y más altas, cada día una cámara, una bóveda oculta, una trampa ya vista pero no vista esta vez que vuelvo a tropezar en ella. Mi pensamiento es la rata, mi mente el laberinto.
Quien haya estado aquí antes ya sabe que no hay mucho que decir. Ánimo de canción de Radiohead. Nada para la acción, soy lo que contemplo, soy todo, no soy.
Quien haya estado aquí antes ya sabe que no hay mucho que decir. Ánimo de canción de Radiohead. Nada para la acción, soy lo que contemplo, soy todo, no soy.
jueves, septiembre 24, 2009
Acerca de Einstein
El otro Einstein de Andrés Ruemer. Teatro “Telón de asfalto”, calle Perpetua número 4 casi esq. con Insurgentes.
Me voy enterando de que Einstein tuvo un hijo esquizofrénico al que vio por última vez cuando tenía 21 ó 22 años. ¿Einstein o el hijo? Sobre éste y otros chismes trata una obra de teatro. Estaba escuchando a una mujer hablar acerca de esto en la radio. En la obra se exploran los recovecos de la vida privada de Einstein: que si fue machista, que si era mal esposo, que si su exmujer murió en la miseria, etcétera. Casi nunca pienso en Einstein como una persona normal, de carne y hueso, me parece que el hombre real fue suplantado en la historia de la humanidad por la leyenda un mero vehículo de un conocimiento superior, el que trae el fuego de los dioses, no me importa en realidad su vida privada. ¿No es eso parte del chisme? Y si él no hubiera deseado eso, en fin, qué sería de la vida sin el chisme. Me gustaría ver la obra, de hecho desde hace días me gustaría ver cualquier obra de teatro o ir a la cineteca o a la UNAM o a otro lugar cualquiera lejos del paraíso. Por aquí casi no hay nada de eso que suelen llamar alimento del alma. Es una sensación extraña, como de luces que se te van apagando por dentro, luego dejas de extrañar, supongo.
Y por otro lado escucho que todo está tapado en el Distrito Federal. Bloqueado Tlalpan, intensa carga vehicular en eje 1 centro, tránsito lento en segundo piso del periférico, y un largo, largo etcétera. Sin embargo a pesar del agua que escasea, la violencia que germina, el tránsito eterno y omnipresente, la paulatina formación de un exoesqueleto en los pobladores, a pesar de tanta y tanta mierda flotando en el ambiente a veces extraño mucho el D. F.
Afuera está nublado. Hace dos días que no voy al mar. Nubes negras cubren ocasionalmente el cielo.
Me voy enterando de que Einstein tuvo un hijo esquizofrénico al que vio por última vez cuando tenía 21 ó 22 años. ¿Einstein o el hijo? Sobre éste y otros chismes trata una obra de teatro. Estaba escuchando a una mujer hablar acerca de esto en la radio. En la obra se exploran los recovecos de la vida privada de Einstein: que si fue machista, que si era mal esposo, que si su exmujer murió en la miseria, etcétera. Casi nunca pienso en Einstein como una persona normal, de carne y hueso, me parece que el hombre real fue suplantado en la historia de la humanidad por la leyenda un mero vehículo de un conocimiento superior, el que trae el fuego de los dioses, no me importa en realidad su vida privada. ¿No es eso parte del chisme? Y si él no hubiera deseado eso, en fin, qué sería de la vida sin el chisme. Me gustaría ver la obra, de hecho desde hace días me gustaría ver cualquier obra de teatro o ir a la cineteca o a la UNAM o a otro lugar cualquiera lejos del paraíso. Por aquí casi no hay nada de eso que suelen llamar alimento del alma. Es una sensación extraña, como de luces que se te van apagando por dentro, luego dejas de extrañar, supongo.
Y por otro lado escucho que todo está tapado en el Distrito Federal. Bloqueado Tlalpan, intensa carga vehicular en eje 1 centro, tránsito lento en segundo piso del periférico, y un largo, largo etcétera. Sin embargo a pesar del agua que escasea, la violencia que germina, el tránsito eterno y omnipresente, la paulatina formación de un exoesqueleto en los pobladores, a pesar de tanta y tanta mierda flotando en el ambiente a veces extraño mucho el D. F.
Afuera está nublado. Hace dos días que no voy al mar. Nubes negras cubren ocasionalmente el cielo.
miércoles, septiembre 23, 2009
Tiempo y fatalidad
Siempre ha sido duro para mí enfrentarme a la hoja en blanco, supongo que lo mismo será para la mayoría o no existiría entonces el mito de la hoja en blanco. Padezco últimamente cierta amnesia del oficio, olvidos no de cosas sino de modos de hacer cosas. Debo de reconocer que estos últimos diez años de vida los he pasado la mayor parte del tiempo echando la hueva, consumiendo substancias prohibidas y en compañía femenina. Sumergido en la sensualidad de mierda, como un sapo en el lodo y eso no es lo terrible, lo terrible es que todo yazga allá, solamente en el pasado, que trozos de esos momentos no pueden vivirse ya ni nada que se le parezca tampoco.
Ya no siento hace tiempo la semilla de una historia germinando en mis pensamientos diarios. Ahora pienso mucho en la fatalidad del tiempo, en la juventud que acaba, en las cosas que jamás volverán a ser lo mismo que fueron. Un alejarse de botes de nuestra costa hasta que simplemente no hay más botes y quedamos solos en la majestuosa playa del yo contemplando horizontes.
Esta última semana he estado muy a gusto echando la hueva. Tomándome unas merecidas vacaciones, aunque sea sin goce de sueldo. Fantaseo mucho, todo el tiempo, pienso en sexo buena parte del tiempo, una efervescencia….
Siento el fin de la juventud galopando sobre mi nuca, me atemoriza un poco. Supongo que lo mismo será para la mayoría.
Ya no siento hace tiempo la semilla de una historia germinando en mis pensamientos diarios. Ahora pienso mucho en la fatalidad del tiempo, en la juventud que acaba, en las cosas que jamás volverán a ser lo mismo que fueron. Un alejarse de botes de nuestra costa hasta que simplemente no hay más botes y quedamos solos en la majestuosa playa del yo contemplando horizontes.
Esta última semana he estado muy a gusto echando la hueva. Tomándome unas merecidas vacaciones, aunque sea sin goce de sueldo. Fantaseo mucho, todo el tiempo, pienso en sexo buena parte del tiempo, una efervescencia….
Siento el fin de la juventud galopando sobre mi nuca, me atemoriza un poco. Supongo que lo mismo será para la mayoría.
Espejismo. Dolor de cabeza
sobre mis cejas una línea de horizonte
por ahí desfilan los fantasmas de la memoria
sobresale tu silueta
tu silencio de mujer que amé, mal
porque de todas las formas de amar escoge a veces uno
la peor;
no fuiste tú, no serás jamás tú
fui yo y la mala forma de amar
por ahí desfilan los fantasmas de la memoria
sobresale tu silueta
tu silencio de mujer que amé, mal
porque de todas las formas de amar escoge a veces uno
la peor;
no fuiste tú, no serás jamás tú
fui yo y la mala forma de amar
viernes, septiembre 18, 2009
A enflacar mientras engordo las estadísticas del desempleo
El martes pasado tras otra de sus acostumbradas sesiones de cocowash y de aquello de que la calle está muy cabrona, que la crisis, que ustedes están muy bien pagados, etcétera, mi jefe, hoy ya ex jefe, me propuso joderme más por el mismo dinero. Entre otras cosas yo tenía que renunciar a mi día de descanso del miércoles, un día que iba poder pasar con mi mujer, con quien no pasaba un día desde hacía dos meses, también tendría que cubrir a otras personas que iba a despedir y pasarme a la cocina y trabajar con el joven Percebe a quien no soporto. Dudé pero le di las gracias y me fui, no más jugar con él al restaurante, para ser honesto todo el proyecto me tenía profundamente decepcionado. Fue una experiencia corta pero siento como si hubiera sido mucho tiempo. Estoy entumido, anquilosado para escribir, debo disculparme con los lectores, con los que accidentalmente lean esto, no sé cuando, pero sin duda tendré que poner aquí, para que conste en el blog esta época difícil, un texto dedicado a estos largos tres meses que pasé tratando de echar a andar un proyecto en el que tal vez nunca debí meterme.
¿Dónde están todos los que estaban por aquí?
Toc, toc, toc
¿Dónde están todos los que estaban por aquí?
Toc, toc, toc
post de posts
desde hace días estoy pensando en escribir algo por todo lo que he deseado escribir en los últimos días y que por falta de tiempo o energías no he escrito.
Murió Lucas, mi amigo, el mejor amigo de mi amigo
no supimos qué clase de veneno lo fulminó
pero era el mejor perro del mundo
venía a saludarme brevemente todas las noches,
brevemente, venía por su palmadita en la cabeza.
Mi amigo Edgar está devastado.
En casa las cosas van bien, el amor tiene sus destellos:
gotas de felicidad, instantáneas del destino a cuentagotas.
El mismo día, el sábado que pasó,
una par de horas antes de recibir la mala noticia de Lucas
(tengo una sonoridad-metafísica-portuguesa que bulle en mi mente)
cuando apenas iba a casa participé sin desearlo en un hecho vial cuando otra caja golpeó por detrás la caja en la que yo venía viajando:
tres horas perdidas.
Ha sido muy duro el trabajo. Dicen que la vida del cocinero es muy parecida a la de las putas:
Tu trabajo comienza a volverse tu vida social, tu vida familiar y tu casa se va convirtiendo en un hotel. Pero sé que pronto encontraré algo mejor, pronto seré el dueño absoluto de mi tiempo,
no más putear.
Nunca en mi vida había trabajado tanto y espero nunca tener que trabajar tanto más adelante, sólo lo suficiente para tener lo que quiero, y cuidarme de esas bombas neumáticas de publicidad que te inflan el quiero.
Esta es una receta muy buena que me pasó mi buen amigo Edgar para una refrescante horchata de avena, muy indicada para mediodías calurosos de domingo en pleno agosto de sequía, como desayuno es muy nutritiva y saciante: En un recipiente colocas 5 cucharadas soperas de avena natural sin tostar y las cubres con 1 taza de agua, lo dejas reposar por 30 ó 60 minutos, luego pasas a la avena con todo y su agua a la licuadora, agregas 2 o 3 cucharadas de azúcar, media lata (175 ml) de leche evaporada carnation, un chorrito de esencia de vainilla (o las semillas de media vaina de vainilla para una ocasión especial), un toque de miel de abeja, 1 taza de agua más y lo mueles a la máxima potencia durante 2 o 3 minutos. Sírvela en una jarra y agrégale hielos, agítala para que se enfríe bien y se aligere un poco con el agua de los hielos. Si sientes que está demasiado espesa agrégale un poco más de agua o endúlzala con miel o más azúcar a tu gusto.
Murió Lucas, mi amigo, el mejor amigo de mi amigo
no supimos qué clase de veneno lo fulminó
pero era el mejor perro del mundo
venía a saludarme brevemente todas las noches,
brevemente, venía por su palmadita en la cabeza.
Mi amigo Edgar está devastado.
En casa las cosas van bien, el amor tiene sus destellos:
gotas de felicidad, instantáneas del destino a cuentagotas.
El mismo día, el sábado que pasó,
una par de horas antes de recibir la mala noticia de Lucas
(tengo una sonoridad-metafísica-portuguesa que bulle en mi mente)
cuando apenas iba a casa participé sin desearlo en un hecho vial cuando otra caja golpeó por detrás la caja en la que yo venía viajando:
tres horas perdidas.
Ha sido muy duro el trabajo. Dicen que la vida del cocinero es muy parecida a la de las putas:
Tu trabajo comienza a volverse tu vida social, tu vida familiar y tu casa se va convirtiendo en un hotel. Pero sé que pronto encontraré algo mejor, pronto seré el dueño absoluto de mi tiempo,
no más putear.
Nunca en mi vida había trabajado tanto y espero nunca tener que trabajar tanto más adelante, sólo lo suficiente para tener lo que quiero, y cuidarme de esas bombas neumáticas de publicidad que te inflan el quiero.
Esta es una receta muy buena que me pasó mi buen amigo Edgar para una refrescante horchata de avena, muy indicada para mediodías calurosos de domingo en pleno agosto de sequía, como desayuno es muy nutritiva y saciante: En un recipiente colocas 5 cucharadas soperas de avena natural sin tostar y las cubres con 1 taza de agua, lo dejas reposar por 30 ó 60 minutos, luego pasas a la avena con todo y su agua a la licuadora, agregas 2 o 3 cucharadas de azúcar, media lata (175 ml) de leche evaporada carnation, un chorrito de esencia de vainilla (o las semillas de media vaina de vainilla para una ocasión especial), un toque de miel de abeja, 1 taza de agua más y lo mueles a la máxima potencia durante 2 o 3 minutos. Sírvela en una jarra y agrégale hielos, agítala para que se enfríe bien y se aligere un poco con el agua de los hielos. Si sientes que está demasiado espesa agrégale un poco más de agua o endúlzala con miel o más azúcar a tu gusto.
viernes, julio 24, 2009
Como hoy hay días en que me gustaría mucho que viniera un huracán colosal y se llavara todo a la chingada.
PS: Una buena cogida, que no me pueda levantar en tres días, eso suena bien.
PS: Una buena cogida, que no me pueda levantar en tres días, eso suena bien.
domingo, julio 12, 2009
Escribir furtivamente
Cuando nadie mira hacia la caja.
Estoy recordando casi todo el tiempo,
Pienso en todo el amor pasado
En lo memorable de un apagón
Con final feliz
Pienso
que tú no leerás jamás esto
Detrás de la caja estoy yo, detrás de mí y la sonrisa falsa
Y el eslogan para vender comida
Y la necesidad de ganar dinero
Y olvidar casi todo lo importante
(Menos los malditos recuerdos)
Detrás de toda máscara sigue la entraña de infelicidad
La muerte lenta de un corazón dañado, acaso para siempre
… y tras el lloriqueo, miro hacia atrás
Nada importa tanto
El absurdo, ay, el absurdo
Cuando nadie mira hacia la caja.
Estoy recordando casi todo el tiempo,
Pienso en todo el amor pasado
En lo memorable de un apagón
Con final feliz
Pienso
que tú no leerás jamás esto
Detrás de la caja estoy yo, detrás de mí y la sonrisa falsa
Y el eslogan para vender comida
Y la necesidad de ganar dinero
Y olvidar casi todo lo importante
(Menos los malditos recuerdos)
Detrás de toda máscara sigue la entraña de infelicidad
La muerte lenta de un corazón dañado, acaso para siempre
… y tras el lloriqueo, miro hacia atrás
Nada importa tanto
El absurdo, ay, el absurdo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Bitácora de vuelo
-
►
2005
(32)
- ► septiembre (1)
-
►
2008
(100)
- ► septiembre (5)
-
▼
2009
(46)
-
►
mayo
(14)
- Acabo de descubrir Last.fm. Y está muy bueno mien...
- ¡Nomás te faltó decir Dios quiera!
- Estampa del puerto
- Y tú, ¿crees en el porquiflú?
- Perro de traspatio
- Nada me inspira el mar sino compasión y nostalgia ...
- Pintor y poeta moco
- Hay mujeres que son como una maldición y nos acomp...
- La diferencia entre los artistas y los políticos e...
- Nada más que decir...................................
- 13052009
- 15052009
- Me chingaron mi trapito azul
- Esperanza
- ► septiembre (8)
-
►
mayo
(14)